Reclamación de enlaces: recuperar autoridad de menciones y URLs antiguas
La reclamación de enlaces te ayuda a recuperar valor SEO de menciones sin enlace, backlinks rotos y URLs antiguas mediante comprobaciones, correcciones y solicitudes simples.

Qué es la reclamación de enlaces (y por qué importa)
La reclamación de enlaces consiste en recuperar valor SEO que ya ganaste pero que hoy no se está aprovechando por completo. Un sitio mencionó tu marca, te enlazó en el pasado o intentó referenciar una de tus páginas. Ese valor se pierde cuando el enlace falta, está roto o apunta al sitio equivocado.
La pérdida no es sólo un clic perdido. Cuando una mención queda sin enlace, a lectores y motores de búsqueda les cuesta relacionar la referencia con tu sitio. Cuando un backlink se rompe, la autoridad que antes transmitía puede caer a cero. Cuando una URL antigua sigue circulando, la gente aterriza en una página de error o en un reemplazo que no coincide con lo que esperaba.
La ventaja es que muchas correcciones no requieren contenido nuevo ni ubicaciones adicionales. Estás reparando señales existentes.
La mayoría del trabajo de reclamación de enlaces se dirige a tres objetivos:
- Menciones de marca sin enlace (tu nombre aparece, pero no hay enlace clicable)
- Backlinks rotos (el enlace existe, pero conduce a un 404, a la página equivocada o a una página bloqueada)
- URLs obsoletas (una página que enlaza apunta a una ruta antigua tras un rediseño o cambio de URL)
Algunos éxitos son instantáneos, como añadir una redirección o restaurar una página eliminada. Otros requieren outreach porque solo el editor puede actualizar su artículo. En la práctica, la reclamación de enlaces mezcla limpieza técnica y seguimientos corteses.
Ejemplo: una reseña de producto del año pasado aún elogia tu herramienta, pero enlaza a una antigua página de precios que ya no existe. Una redirección limpia puede convertir ese enlace muerto en una recomendación funcional rápidamente.
Las principales oportunidades que debes buscar
La reclamación de enlaces trata de encontrar valor que ya existe pero no fluye hacia tu sitio como debería. Los logros suelen caer en cuatro categorías.
1) Menciones sin enlace
Un autor nombra tu marca, producto o fundador, pero no hay referencia clicable. Esto suele ser la corrección más sencilla porque la página ya eligió hablar de ti. Una petición corta y amable puede convertir esa mención en un enlace que ayuda a los lectores y a los buscadores a conectar la referencia con tu sitio.
2) Backlinks rotos
Son enlaces que antes funcionaban pero ahora conducen a un 404 (o a un dominio muerto). La causa suele ser simple: un rediseño, un cambio de URL o un recurso que se eliminó.
Razones comunes por las que un enlace se rompe:
- Se borró una página en lugar de redirigirla
- Cambió una URL (http a https, nuevo slug, nueva carpeta)
- Una migración dejó rutas antiguas sin atender
- Un error tipográfico en el enlace original
Los backlinks rotos son prioritarios cuando la página que enlaza es fuerte y el tema sigue siendo relevante.
3) URLs obsoletas que aún atraen enlaces
A veces la página enlazada existe, pero es la versión equivocada: una antigua página de precios, una página de funciones retirada o una URL de campaña expirada. Puedes reclamar autoridad eligiendo la corrección adecuada: restaurar la página antigua, redirigirla a la coincidencia más cercana o reemplazarla por una página actualizada que cumpla la misma intención.
4) Enlaces que apuntan a la página equivocada
Puedes ganar un enlace, pero apunta a tu página principal cuando una página específica sería más útil (y más propensa a posicionar).
Ejemplo: un blog menciona tu “guía de entregabilidad de correo” pero enlaza a tu dominio raíz. Una pequeña actualización para apuntar a la página interna correcta puede mejorar posiciones y conversiones.
Trabajo previo: elige objetivos y rastrea resultados
La reclamación de enlaces funciona mejor cuando te concentras en lo que realmente mueve la aguja. Elige de 3 a 5 páginas que importen más ahora mismo: tu página principal de producto, la de precios, una landing con alta conversión o una guía clave que ya recibe tráfico. Si repartes el esfuerzo entre docenas de páginas, arreglarás muchas cosas pequeñas y aún sentirás que no cambió nada.
Luego decide qué merece tu tiempo. Una mención de un sitio fuerte, un backlink que apunta a un 404 o un enlace a una versión antigua de tu página de producto suele ser alta prioridad. Una página de directorio diminuta sin tráfico ni relevancia suele no merecerlo.
Crea una hoja de seguimiento simple antes de buscar nada. Mantiene el proyecto organizado y facilita mostrar resultados más tarde.
Rastrea:
- Fuente (sitio o nombre de página)
- Tu página mencionada o enlazada
- Problema (mención sin enlace, backlink roto, URL obsoleta)
- URL objetivo (dónde debería apuntar el enlace ahora)
- Estado (encontrado, contactado, aceptado, arreglado, verificado)
Para mantener el impulso, elige un área de enfoque para la primera pasada. Dedica una semana sólo a backlinks rotos, o sólo a menciones sin enlace. Mezclar todo a la vez hace que cada tarea sea diferente y te ralentiza.
Un ejemplo práctico: si tu página principal de producto se movió durante un rediseño, empieza por ahí. Reseñas antiguas y posts de “mejores herramientas” pueden seguir enlazando la URL anterior. Arreglar esos pronto suele reclamar autoridad rápidamente porque los enlaces ya existen, solo necesitan un destino funcional.
Cómo encontrar menciones de marca sin enlace
Las menciones sin enlace son una de las victorias más fáciles porque alguien ya eligió hablar de ti. Tu trabajo es encontrar las páginas, confirmar que no hay enlace (o que está mal) y pedir una pequeña edición.
Empieza buscando:
- El nombre de tu marca y los nombres de tus productos
- Personas clave (fundador, portavoz)
- Errores comunes de escritura y variaciones de separación
Mezcla palabras “auxiliares” que suelen aparecer en coberturas, como reseña, precios, alternativa, integración o asociación.
Ángulos de búsqueda que suelen aparecer rápido:
- Tu marca + reseña, comparación o “mejores herramientas”
- Tu marca + socio, cliente o estudio de caso
- Nombre de producto + precios o cupón
- Tu marca + nombre de un competidor (listas y páginas de alternativas)
Cuando encuentres una mención, haz una revisión rápida: ¿tu marca ya está enlazada y, si lo está, a dónde apunta? A veces el enlace existe pero lleva a una URL antigua, a un enlace de tracking o a una página que ahora da 404. Anota lo que ves antes de contactar.
Elige el destino según el contexto, no por costumbre. Una mención dentro de una discusión sobre facturación debería enlazar a precios. Un párrafo de “cómo funciona” debería enlazar a una página de producto o funciones. La página de inicio está bien para menciones generales, pero no siempre es la mejor coincidencia.
Ejemplo: un SaaS aparece en una lista de “Mejores herramientas SEO” con una breve descripción pero sin enlace. La mejor petición es un único enlace a la página de producto exacta que describe la lista, no a una página genérica.
Cómo detectar backlinks rotos que merecen la pena
Los backlinks rotos son enlaces que antes apuntaban a ti pero ahora llevan a un 404, a una página movida o a algo irrelevante. A menudo son victorias rápidas porque el sitio ya decidió referenciarte.
Parte de tu informe de backlinks y filtra por URLs destino que devuelvan 404 (o soft 404). Luego abre la página que enlaza. Un “backlink roto” sólo merece tu tiempo si la página que enlaza sigue activa y el enlace sigue visible en el contenido.
Una forma rápida de calificar un backlink roto:
- La página que enlaza carga con normalidad y no parece bloqueada
- La página parece mantenida (no es scrapeada ni está llena de spam)
- La mención es relevante al tema que cubría tu página antigua
- El enlace está en el contenido principal (no en pie de página o sidebar aleatorio)
- Arreglarlo beneficiaría a lectores reales, no solo a tus métricas
Una vez confirmado que el enlace es real, elige la corrección según la intención. Si la página antigua se eliminó por error, lo mejor puede ser restaurarla. Si la reemplazaste por una nueva que cubre el mismo tema, una redirección es más segura. Si no existe nada parecido, pide una actualización al editor para que apunte a la página más cercana, o crea una página breve de sustitución que responda la misma necesidad.
Ejemplo: un blog tecnológico reputado enlazó tu “guía de precios” de 2023, pero después renombraste la página y la URL antigua ahora da 404. Si la nueva página cubre el mismo tema, una redirección suele preservar el valor y arregla la experiencia del lector.
Prioriza primero backlinks rotos de sitios relevantes y con autoridad. Una corrección en una publicación autorizada puede valer más que docenas de enlaces de baja calidad.
URLs obsoletas: cuándo redirigir, restaurar o reemplazar
Las URLs obsoletas son comunes tras un refresco del sitio, cambio de CMS o una limpieza demasiado agresiva de páginas antiguas. El enlace sigue existiendo, pero apunta a algo que ya no funciona (o que ya no coincide con lo que el lector esperaba).
Empieza listando los cambios de URL que tu sitio suele hacer. Los culpables típicos son slugs renombrados, carpetas movidas (por ejemplo mover /blog/ a /resources/), y el cambio de http a https. Incluso cambios pequeños, como quitar una barra final, pueden crear destinos muertos.
Luego encuentra URLs antiguas que sigan importando. Prioriza cualquier cosa que aún reciba visitas (desde búsqueda, email o referidos) y cualquier URL que aún tenga backlinks. Si una URL muerta no tiene tráfico ni enlaces, rara vez merece más que una limpieza básica.
Una regla de decisión simple:
- Redirige cuando el contenido tiene un nuevo hogar claro y los usuarios deben aterrizar en algo útil
- Restaura cuando la página fue eliminada por error o todavía encaja en tu sitio y puede volver a posicionarse
- Reemplaza cuando el tema sigue siendo importante pero la página original era pobre u obsoleta y necesita una versión mejor
Cuando redirijas, mantenlo directo. Un solo salto debe ser la meta: URL antigua → URL actual más cercana. Evita redirecciones generales a la página de inicio. Confunden a los visitantes y suelen desperdiciar valor SEO.
Ejemplo: renombraste /case-studies/acme a /customers/acme. Cualquier mención antigua debería 301 redirigir a la nueva. Si además redirigiste /case-studies/ a /customers/ y luego /customers/ a /stories/, has creado una cadena que ralentiza a los usuarios y puede diluir señales.
Antes de darlo por hecho, comprueba lo básico:
- Un 301 directo a la coincidencia más cercana (no a la página de inicio)
- Sin cadenas de redirección ni bucles
- La página final carga rápido y cumple lo que prometía la antigua
- Los enlaces internos se actualizan para no depender de redirecciones
- Un puñado de backlinks clave se re-testearon tras los cambios
Un flujo de trabajo sencillo que puedes repetir
Un buen flujo de reclamación debe sentirse como procesar una cola: recopilar, verificar, arreglar lo que controlas y solicitar el resto.
El proceso repetible en 5 fases
Mantén todo en un único tracker (hoja o documento). Da a cada elemento un estado, la página fuente, qué está mal y la mejor URL objetivo.
- Collecta candidatos: saca un lote de menciones sin enlace, backlinks rotos y URLs antiguas (apunta a 20–50 ítems para mantenerlo manejable).
- Verifica cada problema manualmente: abre la página fuente y confirma que el problema es real (URL equivocada, 404, sin enlace, enlace en cadena de redirección).
- Elige la URL objetivo correcta: decide a dónde debe apuntar el enlace ahora. Prefiere la página viva más relevante, no la página de inicio por defecto.
- Haz primero las correcciones en tu sitio: añade redirecciones para URLs obsoletas, restaura una página eliminada si aún tiene sentido, o publica una página de reemplazo que coincida con la intención.
- Solicita actualizaciones y pon una fecha de recheck: envía outreach cortos para los ítems que no puedes arreglar tú, luego vuelve a comprobar en 2–4 semanas y cierra lo hecho (o marca “sin respuesta” y sigue adelante).
Un ejemplo pequeño
Si una entrada de blog antigua obtuvo enlaces pero luego la moviste, arregla la redirección primero. Después, para las fuentes que siguen apuntando a la URL muerta, pide la actualización sabiendo que la nueva URL es estable y relevante.
Un hábito útil es cerrar el ciclo. No dejes ítems “tal vez” abiertos para siempre. Si no se arregla tras un seguimiento y el propietario de la página no responde, archívalo y procesa el siguiente lote.
Outreach que consigue correcciones sin sonar exigente
La mayoría de las correcciones se consiguen porque facilitas el trabajo del editor. Mantén el mensaje corto, sé específico sobre lo que está mal y dales la URL exacta para usar.
Asume que fue un error honesto. La gente cambia temas de CMS, migra sitios, actualiza slugs o copia texto de versiones antiguas. Una nota amable funciona mejor que un tono exigente.
Una estructura que suele obtener respuestas:
- Señala la página exacta donde está el problema
- Cita el texto alrededor (texto ancla o la frase con tu marca)
- Proporciona la URL correcta, pegada exactamente
- Añade una línea sobre por qué la actualización ayuda a los lectores
- Agradece y despídete
Ejemplo (backlink roto):
“Hola Sam: en tu página ‘Best email tools’ enlazas a nuestra página de precios usando el texto ‘Acme plans’. Esa URL ahora da 404. ¿Podrías actualizarla a la página actual: pega aquí la URL? Cubre la misma información, además de los últimos detalles de los planes, así los lectores no se encontrarán con un error. Gracias por la mención.”
Si no responden, manda un seguimiento tras 5–7 días. Manténlo aún más corto: recordatorio rápido más la URL correcta. Después de eso, sigue con otros objetivos.
Errores comunes que hacen perder tiempo (y cómo evitarlos)
La reclamación suele ser rápida, pero algunos hábitos la convierten en trabajo inútil. La meta no es ganar cualquier enlace a toda costa. Es recuperar valor real manteniendo una buena experiencia para el lector.
Un fallo común: pides un enlace pero el sitio ya te enlaza en otra parte de la página (o en la bio del autor). Antes de escribir, revisa toda la página y haz clic en las menciones existentes. A veces la solución es actualizar una URL vieja, no añadir un enlace nuevo.
Errores que más cuestan tiempo:
- Pedir un enlace a una página aleatoria solo para forzar una palabra clave. Empareja el destino con lo que el artículo realmente trata.
- Redirigir todo a la página de inicio. Usa la página más relevante para que los visitantes aterricen donde esperan.
- Dejar que crezcan cadenas de redirección (A → B → C). Actualiza redirecciones para que sean de un solo salto y arregla enlaces internos para apuntar a la URL final.
- Perder la higiene del outreach. Rastrea a quién contactaste, cuándo y qué pasó para no duplicar seguimientos o perder oportunidades.
- Pasar horas en pequeñas victorias. Empieza por páginas con tráfico real, sitios fuertes o enlaces que apunten a páginas importantes.
Ejemplo: si un post antiguo menciona tu herramienta pero enlaza a una página de precios retirada, no redirijas a la página de inicio. Restaura una página relevante o redirige a la página de precios más cercana, y confirma que la URL final carga rápido y tiene sentido.
Lista de comprobación rápida antes de darlo por arreglado
Un enlace reclamado solo ayuda si funciona como espera un lector (y un buscador). Antes de seguir, confirma lo básico.
Confirma que el enlace es real y sigue siendo relevante
Abre la página que enlaza en una ventana normal del navegador (no en una vista en caché). Asegúrate de que la página esté activa, la mención siga ahí y el enlace apunte a donde acordaste.
También revisa la frase de contexto. Si el contexto cambió, el enlace podría quedar fuera de lugar y podrían eliminarlo más adelante.
Confirma que tu destino funciona (y permanece fijo)
Haz clic en el enlace como un visitante primerizo. La página objetivo debe cargar rápido, verse bien en móvil y coincidir con lo que promete la mención. Si la mención habla de un producto o guía específicos, mandar a la gente a la página de inicio suele sentirse incorrecto.
Si usaste una redirección, mantenla limpia: un salto de la URL antigua a la final. Múltiples saltos pueden ralentizar y a veces reducir el valor de la corrección.
Antes de marcarlo como hecho:
- La URL final es correcta (sin errores tipográficos, sin basura de tracking, protocolo correcto)
- No hay 404, página de error suave ni muro de acceso
- La redirección (si existe) es un único salto al destino previsto
- El título y el contenido de la página final coinciden con la mención en la página que enlaza
- Puedes hacer clic y verlo funcionando
Registra la fecha de la corrección y pon un recordatorio para rechequear en 2 semanas. Las páginas se actualizan, las redirecciones cambian y a veces los enlaces se eliminan.
Ejemplo: recuperar valor de un mes de enlaces perdidos
Imagina que revisas las menciones de los últimos 30 días y encuentras tres problemas pequeños. Ninguno requiere una colocación nueva, pero juntos pueden cambiar cuánto entienden los buscadores sobre tu sitio.
Primero, un blogger publica una reseña “herramientas que uso” y nombra tu producto pero no lo enlaza. Respondes con una nota corta agradeciendo y pidiendo si pueden añadir un enlace a tu página de inicio o a la página de la funcionalidad exacta que mencionaron. A menudo funciona porque es una edición simple y mejora la experiencia del lector.
Segundo, una página de un socio aún enlaza a una URL de precios retirada. La gente hace clic, llega a una página equivocada y se va. Añades una redirección desde la URL retirada a tu página de precios actual y luego verificas que el enlace del socio ahora aterriza correctamente.
Tercero, una lista de “mejores recursos” enlaza a una de tus guías, pero la URL devuelve 404. El arreglo más limpio: restaura la página si aún es útil, o asigna la URL antigua a la mejor página de reemplazo para que el enlace apunte de nuevo a algo relevante.
Esos arreglos suman. Las menciones se convierten en recomendaciones reales, los enlaces rotos dejan de filtrar autoridad y los visitantes llegan a páginas que cumplen lo prometido.
Si solo tienes 60 minutos, haz esto primero:
- Elige la mención sin enlace más fácil y envía una solicitud clara
- Arregla el destino para el backlink roto de mayor valor (redirección o restauración)
- Mapea un 404 que ya tiene enlaces a la página viva más cercana
- Anota señales simples antes/después (clics, posiciones, impresiones) para ver la ganancia
Próximos pasos: haz de la reclamación un hábito (y cuándo añadir enlaces nuevos)
La reclamación de enlaces funciona mejor como mantenimiento rutinario, no como una limpieza puntual. Una revisión mensual evita que pequeños problemas se conviertan en pérdidas de tráfico.
Un hábito sencillo es buscar dos cosas: nuevas menciones que olvidaron enlazar y errores recientes causados por cambios en el sitio. Incluso una sola página renombrada puede romper docenas de backlinks si era popular.
Un ritmo mensual de bajo esfuerzo que suele caber en una o dos horas:
- Escanea nuevas menciones de marca o producto y solicita el enlace donde tenga sentido
- Comprueba 404 nuevos en páginas que antes recibían enlaces o tráfico constante
- Revisa una lista corta de “no romper”: página de inicio, precios, guías top, landings principales
- Registra lo que arreglaste para poder relacionarlo con resultados después
Mantén la lista de “no romper” corta. Si tu equipo hace muchos cambios, esas páginas merecen URLs estables y redirecciones claras.
Una vez reclamadas las victorias fáciles, decide si aún necesitas más autoridad. Si los competidores tienen perfiles de enlaces mucho más fuertes, la reclamación por sí sola puede no ser suficiente. Ahí entra un esfuerzo separado enfocado en obtener nuevos backlinks de alta calidad. Por ejemplo, SEOBoosty (seoboosty.com) ofrece backlinks premium desde sitios autorizados, lo que puede complementar la reclamación una vez que tu higiene de URLs y redirecciones esté limpia.
FAQ
¿Qué es la reclamación de enlaces en palabras sencillas?
La reclamación de enlaces consiste en arreglar situaciones en las que ya ganaste una mención o un backlink, pero no recibes todo el valor SEO y de tráfico porque el enlace falta, está roto o apunta al lugar equivocado. Suele ser más rápido que ganar enlaces nuevos porque el editor ya tenía la intención de referenciarte.
¿Qué debo reclamar primero si tengo poco tiempo?
Empieza por las páginas que importan ahora mismo para tu negocio, como la página principal del producto, la de precios o una guía clave. Luego prioriza problemas ligados a páginas de referencia fuertes y relevantes, especialmente enlaces que ahora llevan a un 404 o al destino equivocado.
¿Las menciones de marca sin enlace realmente se convierten en enlaces si lo pido?
Sí, a menudo funciona porque pides un pequeño ajuste en una página que ya te mencionó. Mantén la solicitud corta, señala la frase exacta y proporciona la única URL que mejor encaja con el contexto para que el editor no tenga que adivinar.
¿Dónde debo pedir que pongan el enlace: página de inicio o una página específica?
Envía la página que mejor coincida con lo que el autor está comentando, no solo la página de inicio. Si la mención trata de precios, envía la página de precios actual; si habla de una guía o función específica, envía esa página exacta para que la actualización sea natural y útil para los lectores.
¿Cómo sé si un backlink roto merece la pena arreglar?
Primero confirma que la página que enlaza sigue activa y que el enlace está en el contenido principal. Luego decide si puedes arreglarlo desde tu lado con una redirección 301 limpia o si necesitas que el editor actualice la URL a una página nueva que coincida con la intención original.
¿Cuándo debo redirigir, restaurar o reemplazar una URL antigua?
Redirige cuando exista un equivalente moderno claro y los usuarios deban aterrizar en algo útil de inmediato. Restaura cuando la página antigua todavía tiene sentido y podría volver a posicionarse. Reemplaza cuando el tema sigue siendo importante pero la página original era débil o obsoleta y necesita una versión mejor.
¿Pueden las cadenas de redirección perjudicar los resultados de la reclamación?
Pueden hacerlo. Las cadenas de redirección añaden fricción para los usuarios y pueden debilitar o ralentizar el flujo de señales. Busca que haya un solo salto (old URL → URL actual) y actualiza los enlaces internos para no depender de redirecciones a largo plazo.
¿Qué debería decir en el outreach para que actualicen un enlace sin sonar exigente?
Manténlo simple: indica la página exacta, cita la frase o el texto ancla, explica qué está roto o qué falta, y pega la URL correcta. Termina con un agradecimiento breve. Si no responden, envía un único recordatorio tras una semana y luego sigue con otras tareas.
¿Cómo verifico que una reclamación realmente se haya completado?
Compruébalo como un visitante real: abre la página que enlaza, haz clic en el enlace y confirma que el destino carga con normalidad y coincide con la mención. Si usaste una redirección, asegúrate de que sea un único 301 a la página prevista y no una cadena, bucle o recurso genérico como la página de inicio.
¿La reclamación de enlaces es suficiente o aún necesito backlinks nuevos?
La reclamación recupera valor que ya ganaste, pero no puede crear autoridad que nunca existió. Si, tras arreglar las fugas fáciles, tus competidores siguen teniendo muchos más enlaces de calidad, probablemente necesites esfuerzos para obtener nuevos enlaces. En ese caso, servicios como SEOBoosty (seoboosty.com) pueden complementar la reclamación añadiendo backlinks premium una vez que tus URLs y redirecciones estén limpias.